Un poema escrito cuando lo extrañaba…
Te extraño
¿Dónde te has metido?
Llevo ya horas en vela.
Si preguntas mi motivo
Te respondo, eres mi escuela.
¿Dónde te escondiste?
Que no respondes mi llamado.
¿Acaso estas triste?
¡Déjame estar a tu lado!
¿Que no ves que sin ti soy soledad?
Y solo quiero gritarle al mundo:
¡Dime donde estas, oh eterna necesidad!
Pero no respondes y avanzan los segundos.
Los días van pasando.
E Ilusionado espero tu llamada.
No se en que estabas pensando
Al irte sin decir nada.
Sé que tienes dudas
Y un gran miedo cimentado
Sé que la vida es dura
Pero entiende, ¡Necesito estar a tu lado!
Las horas parecen días.
Y el día se sentirá como un año.
Pronto en mi triste agonía.
Pasara una eternidad solo en daño.
Necesito saber de mi musa.
¿Cómo te has encontrado?
Pero tu corazón solo me usa.
¿Qué no vez? ¡Me estas matando!
Cada grano de lápiz
Contiene mi apatía.
Un deseo de ver en tu cara el tapiz
Que los hombres han llamado sonrisa.
¿Es acaso tan grande mi petición?
¿O tan difícil la empresa?
Es que no escuchas mi canción
¿Pues de la duda has sido presa?
Mi único deseo ha sido.
Escuchar tu dulce voz.
Pero no se donde has ido.
Que ni el latir oigo de tu corazón.
¿Acaso me has engañado?
Y eres un dulce asesino
Que en tu huida te has llevado
Mi alma y esencia contigo
¿O es acaso un amargo reproche?
Y mi lección he aprendido.
“A nunca más hacer un derroche
Y tu recuerdo proteger del olvido”
¡Pero nunca olvido, nunca lo hago!
Y lo grito al viento.
Sea mi sangre el pago.
Te juro siempre te recuerdo.
Y lo hago día a día.
Al calor de la mañana.
Y hasta el sol siente envidia.
Que Tú eres lo que pienso en mi ventana.
¿Entonces podría ser el castigo?
No de ti, mi dulce niño.
Sino de los dioses el litigo.
¿Al darme tan cruel destino?
Regresa a mi, te imploro.
Y de rodillas te lo pido.
Sé que tu corazón añoro
Mas desconozco por que te has ido.
¡Regresa y dame una razón!
Se mi juez y mi verdugo.
Que el jurado sea tu corazón.
Dame sentencia y aclara este yugo.
Mi dolor es indescriptible.
Aunque en palabras lo he intentado.
Es tu indiferencia tan irascible
Y sin embargo te seguiré amando.
Mario Villanueva